Luces que guían, no interrumpen
La iluminación dejó de ser un interruptor binario y se volvió compañía. Amaneceres cálidos invitan a levantarse, pasillos muy tenues evitan desvelos, y escenas de concentración elevan tareas escolares. Sensores bien colocados son clave: reaccionan a presencia, pero respetan si alguien ya está leyendo, cocinando o viendo una película a media luz.